El Presupuesto 2027 entró a Diputados: comenzará a debatirse en octubre y condicionará otras negociaciones
16 de septiembre de 2026
El Gobierno presentó el proyecto con una proyección de crecimiento del 4% y una inflación anual del 21,1%. El debate parlamentario comenzará en octubre y obligará al oficialismo a negociar con bloques aliados y gobernadores para reunir los votos necesarios.

El Gobierno nacional formalizó el ingreso del proyecto de Presupuesto 2027 a la Cámara de Diputados durante los últimos minutos del martes 15 de septiembre. La iniciativa fija las principales previsiones económicas y fiscales para el próximo año y abre una nueva etapa de negociaciones entre el oficialismo, los bloques dialoguistas y los gobernadores.
El proyecto contempla un crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) del 4%, una inflación anual del 21,1% y un incremento del salario promedio del 25,4%. También proyecta un tipo de cambio promedio de $1.728 y exportaciones por unos US$130.000 millones, con un superávit comercial estimado en US$15.000 millones.
Uno de los ejes centrales del proyecto es el resultado fiscal. El Gobierno sostiene que el Presupuesto permitirá alcanzar por cuarto año consecutivo un superávit financiero, una meta que el ministro de Economía, Luis Caputo, presentó como uno de los principales objetivos de la política económica oficial.
El debate comenzará en octubre
Aunque el proyecto ya fue enviado al Congreso, la discusión parlamentaria no comenzará de inmediato. El tratamiento en la Comisión de Presupuesto y Hacienda, que preside el diputado oficialista Bertie Benegas Lynch, está previsto para la primera semana de octubre.
La demora responde también a que Diputados tiene por delante otros temas que el oficialismo deberá resolver antes de concentrarse de lleno en la discusión presupuestaria.
El Presupuesto es una de las iniciativas centrales para cualquier gobierno porque establece las previsiones de ingresos y gastos del Estado para el ejercicio siguiente. Por eso, su discusión suele convertirse también en un espacio de negociación política entre la Casa Rosada y las distintas fuerzas con representación parlamentaria.
Un Congreso donde el oficialismo necesita negociar
La composición de la Cámara de Diputados obliga al Gobierno a buscar acuerdos. Los bloques que habitualmente acompañan algunas iniciativas oficiales no alcanzan por sí solos para garantizar la aprobación del proyecto, por lo que La Libertad Avanza deberá sumar nuevos apoyos en las distintas etapas del tratamiento.
En ese escenario, los gobernadores adquieren un papel relevante. Las discusiones por recursos, obras, transferencias y partidas específicas pueden quedar vinculadas a la negociación general del Presupuesto.
El debate, además, se desarrollará en un contexto político atravesado por las elecciones de 2027. La proximidad del calendario electoral puede modificar las posiciones de los distintos bloques y aumentar el peso de las demandas provinciales en la discusión.
El Presupuesto como llave para otros proyectos
La negociación presupuestaria también puede tener impacto sobre otras iniciativas que el oficialismo busca impulsar en el Congreso. Según fuentes parlamentarias citadas por Infobae, entre los proyectos que podrían quedar atravesados por estas conversaciones aparecen la eliminación de las PASO, el régimen de Zonas Frías, el denominado Super RIGI y la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, varios de ellos todavía trabados en el Senado.
De esta manera, la discusión no se limitará a los números del Estado para 2027. El Gobierno deberá administrar una agenda legislativa amplia y construir acuerdos para cada iniciativa, en un Congreso donde no cuenta con mayoría propia.
El tratamiento del Presupuesto será, así, uno de los primeros grandes desafíos políticos de la nueva etapa parlamentaria. La discusión comenzará formalmente en octubre y pondrá a prueba la capacidad del oficialismo para sostener sus objetivos económicos mientras negocia con aliados, opositores y representantes de las provincias.