Crece la demanda de medicamentos y se complican los tratamientos, advierte Cocaen
10 de septiembre de 2026
En De Buena Mañana, junto a Beatriz, referente de Cocaen, la farmacia solidaria de Cáritas Río Cuarto, el móvil de Al Toque Radio reflejó cómo la crítica situación de la salud impacta en el día a día de la institución. Entregan medicamentos sin costo para los usuarios, siempre bajo receta.
La entidad voluntaria atraviesa un complejo escenario debido al incremento en la demanda de medicamentos y la falta de cobertura total por parte de las prestadoras de salud.
En este sentido, Beatriz habló de un crecimiento sostenido tanto de pacientes provenientes del hospital como de centros de salud, aunque el mayor salto estadístico se verificó en aquellos usuarios que poseen alguna obra social. Según explicó la trabajadora voluntaria, los valores actuales de los remedios implican un impacto económico muy alto para los bolsillos, sumado a demoras considerables que se extienden por varios meses en la entrega de tratamientos oncológicos por parte de las obras sociales.
Este crecimiento en la demanda, indicó la mujer, se verifica desde el año pasado, y se aravo en lo que va de este 2026, con episodios críticos en lo que hace a la demanda de psicofármacos.

Cadenas de favores y faltante de psicotrópicos
Para sostener el stock disponible, implementaron un sistema de colaboración accesible mediante un aporte mínimo por receta que permite adquirir aquellos fármacos que no ingresan a través de las donaciones de la comunidad. Asimismo, Beatriz remarcó la importancia de la solidaridad colectiva y el compromiso de los vecinos de Río Cuarto y la región que aportan insumos esenciales de manera constante para las familias que lo necesitan.
“La gente de Río Cuarto y de la zona es hermosa en darnos todos estos medicamentos oncológicos, diabetes, corazón, de lo que se les ocurra y todo lo que no viene con ese dinero lo compramos para que los pacientes puedan tenerlo.”
No obstante, la escasez de determinados insumos específicos genera situaciones complejas en la atención cotidiana. Desde la institución señalaron que se redujo considerablemente el stock de psicotrópicos, una situación que se replica en otras filiales como Fátima y San Roque, derivando en momentos de tensión con aquellos pacientes que llegan tras circular por múltiples dependencias sanitarias sin respuestas favorables.
Trabajo voluntario y contención comunitaria
El equipo de trabajo está conformado exclusivamente por doce mujeres voluntarias y farmacéuticas que organizan la recepción, controlan los vencimientos y atienden al público respetando estrictamente la presentación de las recetas médicas correspondientes.
Frente a episodios de agresividad motivados por la desesperación ante la falta de fármacos, la organización debió instalar medidas de seguridad en el ingreso, aunque priorizan permanentemente el vínculo humano y la escucha activa hacia quienes concurren solos o en situaciones de vulnerabilidad.
“A mí me gusta mucho hablar con ellos, saber qué es lo que les está pasando, el sentirse escuchados y hablar y saber que pueden contar con nosotros por lo que sea. Mucha gente que se nota que no tiene por ahí esa posibilidad de tener una compañía o tener a alguien que le escuche.”
Fundada originalmente hace 57 años y posteriormente absorbida tras la pandemia por Cáritas, la labor desarrollada en Cocaen se sostiene de manera totalmente desinteresada, consolidando una red de contención social indispensable frente al retroceso en la cobertura médica de sectores vulnerables.