Bornoroni pisa Río Cuarto y mueve las fichas libertarias: campaña, territorio y la pelea por 2027
3 de septiembre de 2026
El jefe del bloque libertario en Diputados vuelve al sur cordobés con una agenda que combina producción, prensa y militancia. La visita tiene poco de protocolar: Bornoroni busca mostrar territorio propio, medir apoyos y ganar volumen en la interna por la candidatura a gobernador.

Gabriel Bornoroni vuelve a Río Cuarto y, esta vez, la visita llega con una lectura política bastante más grande que la agenda oficial.
El diputado nacional de La Libertad Avanza desembarca este viernes en el sur provincial con una recorrida por Bio4 y un encuentro político por la tarde en el Bar Imperio, donde se verá con militantes, dirigentes y vecinos. La agenda parece sencilla. El mensaje de fondo, no tanto.
Porque Bornoroni no está haciendo turismo político por Córdoba. Está caminando territorio.
Y en política cordobesa, caminar territorio a poco más de un año de una elección provincial es una forma bastante explícita de decir que hay alguien que quiere estar en la boleta.
La foto que busca Bornoroni
La parada en Bio4 tiene, además, un componente simbólico difícil de ignorar. La empresa es uno de los emblemas del perfil agroindustrial de Río Cuarto y acaba de proyectar una nueva inversión de US$70 millones para ampliar su capacidad de producción de bioetanol.
Para un dirigente libertario, el escenario es casi ideal: producción, campo, industria, energía y empresarios.
Es decir, buena parte del electorado y de los sectores con los que La Libertad Avanza pretende construir una alianza política en el interior.
Pero la verdadera rosca estará después.
A las 19 hs , Bornoroni se sentará en el Bar Imperio con militantes, dirigentes y vecinos. Ahí ya no habrá planta industrial ni discurso productivo que tape la pregunta que empieza a recorrer los pasillos libertarios: ¿quién va a ser el candidato de Milei para gobernar Córdoba en 2027?

La interna que todavía no tiene candidato oficial
Bornoroni se mueve, mientras tanto, como quien sabe que la carrera ya comenzó aunque nadie haya largado formalmente.
El diputado ocupa un lugar central en el armado cordobés de La Libertad Avanza y viene buscando interlocutores por fuera del núcleo duro libertario. La incorporación de dirigentes de otros espacios —incluidos sectores radicales— forma parte de esa construcción.
La pregunta es cuánto de ese armado responde a una estrategia electoral general de LLA y cuánto responde a la construcción personal de Bornoroni.
En Córdoba, esa diferencia importa.
Porque una cosa es ser el encargado de armar el partido de Milei en la provincia y otra muy distinta es convertirse en el candidato que Milei termine eligiendo para enfrentar al oficialismo provincial.
Y en esa carrera, cada foto empieza a cotizar.
El peronismo y el llaryorismo miran de reojo
Del otro lado tampoco sobra ingenuidad.
El peronismo riocuartense conserva poder territorial y el oficialismo provincial sabe que una candidatura libertaria competitiva puede alterar el tablero de 2027. Sobre todo si La Libertad Avanza logra hacer algo que hasta ahora le costó: convertir adhesión nacional en organización territorial propia.
Por eso cada visita de Bornoroni tiene dos públicos.
El primero son los propios libertarios: dirigentes y militantes que necesitan saber quién conduce y hasta dónde llega el proyecto.
El segundo son los potenciales aliados: radicales, dirigentes del PRO, empresarios, productores y referentes locales que todavía miran el fenómeno libertario con calculadora en mano.
Bornoroni necesita convencer a ambos.
La disputa no es solamente contra el peronismo
La paradoja es que, por ahora, el principal desafío de Bornoroni no necesariamente está afuera de La Libertad Avanza.
Está adentro.
La carrera por la candidatura a gobernador todavía tiene demasiados nombres, intereses y conversaciones cruzadas como para darla por definida. Y en ese escenario, el diputado necesita algo más que buenos números nacionales: necesita demostrar que tiene territorio propio y capacidad para ordenar una estructura política.
Río Cuarto es uno de los lugares donde esa demostración puede empezar a verse.
Por eso la agenda del viernes importa.
Bio4 para hablarle al sector productivo. Prensa para instalar mensaje. Bar Imperio para hablarle a la tropa propia.
Tres movimientos en una misma jornada.
Y una señal política bastante evidente: Bornoroni ya juega para 2027, aunque todavía no diga que está jugando para 2027.