Menos crecimiento y una posible recesión: la nueva advertencia de J.P. Morgan para Argentina
28 de septiembre de 2026
El banco de inversión estadounidense redujo su estimación de crecimiento para 2026 al 1,5% y proyectó una contracción de la actividad durante el tercer trimestre. El informe se conoció después de la fuerte caída registrada en julio.

J.P. Morgan volvió a modificar sus proyecciones para la economía argentina y redujo de manera significativa su expectativa de crecimiento para este año. El banco estadounidense ahora estima que el Producto Bruto Interno (PBI) crecerá 1,5% en 2026, frente al 2,7% que proyectaba anteriormente.
La revisión se produjo después de que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informara una caída de 2,9% de la actividad económica en julio, un dato que llevó a la entidad financiera a recalcular sus previsiones para los próximos meses.
Una caída que cambió las proyecciones
De acuerdo con el análisis de J.P. Morgan, la actividad podría registrar durante el tercer trimestre una contracción anualizada cercana al 4%. Si se confirma además una caída respecto del trimestre anterior, el escenario podría configurar lo que técnicamente se denomina una recesión técnica, es decir, dos trimestres consecutivos de retroceso de la actividad.
El banco, sin embargo, también planteó cautela a la hora de interpretar el dato de julio. Según el análisis citado por Infobae, la entidad señaló que las series mensuales mostraron una volatilidad inusual y que factores vinculados al calendario, los feriados y algunas interrupciones temporales de la actividad también tuvieron incidencia.
Qué espera J.P. Morgan para 2027
La mirada del banco también pone el foco en el año próximo. Para 2027, J.P. Morgan proyecta un crecimiento del consumo privado de apenas 0,4%, una estimación considerablemente inferior al 3,4% contemplado por el Gobierno en el proyecto de Presupuesto.
El contraste refleja una diferencia entre las perspectivas oficiales y las del banco respecto de la velocidad con la que podría recuperarse el consumo interno.
Al mismo tiempo, J.P. Morgan mantiene una visión más favorable sobre algunos aspectos estructurales de la economía argentina. Días antes de revisar su pronóstico de actividad, el CEO de la entidad para Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia, Facundo Gómez Minujín, había señalado que Argentina podría alcanzar el grado de inversión durante el próximo mandato presidencial si Javier Milei fuera reelegido. Se trata de una apreciación atribuida al ejecutivo y no de una calificación vigente del país.
Milei cuestionó el diagnóstico de recesión
Las nuevas proyecciones del banco generaron una respuesta del presidente Javier Milei, quien negó que Argentina esté atravesando una recesión.
El mandatario sostuvo que existe una desaceleración del ritmo de expansión y afirmó que algunos sectores de la economía están creciendo mientras otros se contraen. También cuestionó la interpretación de determinados indicadores de actividad.
De esta manera, el informe de J.P. Morgan vuelve a poner en el centro de la escena la discusión sobre la evolución de la economía argentina: mientras el banco redujo sus expectativas de crecimiento y anticipó una posible contracción trimestral, el Gobierno sostiene que no existe una recesión y que el proceso económico continúa mostrando crecimiento en términos generales.
La evolución de los próximos datos de actividad será clave para determinar si la caída registrada en julio representa un fenómeno puntual o el comienzo de una tendencia más prolongada.