Crisis de Avex: la empresa fue a concurso de acreedores y los trabajadores piden que la planta vuelva a producir
16 de septiembre de 2026
Historias del Presente dialogó con el titular del Sindicato de la Carne, Claudio Moreno, junto al secretario de previsión social del gremio, Sergio González, quienes detallaron los ejes críticos de un conflicto que deja al descubierto deudas salariales acumuladas, retenciones indebidas de aportes y falta de respuestas de la empresa.
La crisis de Avex se agudiza cada día y los trabajadores y el Sindicato de la carne reclaman que la planta vuelva a producir. La firma local, controlada por la empresa Granja Tres Arroyos, arrastra una asfixia financiera con impacto directo sobre lel pago de salarios y la cadena de proveedores.
Historias del Presente dialogó con el titular del Sindicato de la Carne, Claudio Moreno, junto al secretario de previsión social del gremio, Sergio González, quienes detallaron los ejes críticos de un conflicto que deja al descubierto deudas salariales acumuladas, retenciones indebidas de aportes y una marcada falta de respuestas por parte de la conducción corporativa a nivel nacional.

Deuda salarial y retención de aportes previsionales y de salud
El sindicato denunció que la compañía adeuda los haberes correspondientes a julio, agosto y el mes corriente, además del medio aguinaldo. A esta situación se suma el incumplimiento en las cargas sociales y previsionales, ya que la patronal efectúa retenciones de haberes a los trabajadores pero no transfiere dichos fondos a los organismos correspondientes, desprotegiendo la cobertura médica y jubilatoria de las familias afectadas.
Al respecto, el secretario de previsión social del gremio, Sergio González, profundizó sobre las consecuencias directas de esta retención irregular en las prestadoras de salud:
“Hace dos años que esta empresa no está haciendo los aportes como corresponde ni a la obra social ni a la parte de jubilación ni a nada. Así que los que más complicado están en este momento son los compañeros trabajadores que tienen obras sociales privadas o prepagas.”
Vacaciones forzosas y parálisis operativa sin canales de diálogo
Tras un esquema implementado por la empresa de licencias y vacaciones forzosas, la actividad productiva quedó completamente paralizada en la planta local. Los dirigentes gremiales señalaron que no existen canales formales de comunicación con los directivos corporativos de Granja Tres Arroyos, lo que acrecienta la incertidumbre interna entre los mandos medios y los operarios ante la falta de certezas sobre la continuidad laboral.
Sobre la postura de prudencia que debe mantener la organización sindical frente a las expectativas de los trabajadores, Claudio Moreno señaló:
“Uno es muy cauto en esto porque la verdad que dar esperanza en este momento en la situación de los trabajadores, debiendo todo lo que se le debe y no traerle algo positivo, no traer algo que mañana digamos que van a tener trabajo, sería otro cachetazo a los trabajadores y creo que hay que ser cauteloso en esto. Esperemos que se acomoden las cosas correctamente.”

El rol estratégico de la empresa ACA en la búsqueda de un nuevo operador
En relación con la estructura física del complejo cárnico, los referentes sindicales confirmaron que la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) es la propietaria jurídica de los inmuebles y las instalaciones en Río Cuarto. Debido a esto, la entidad cooperativa mantiene un interés directo y activo en destrabar las negociaciones con una nueva empresa interesada en la explotación comercial para reactivar la producción y los alquileres caídos.
Si bien el escenario local conserva un margen de expectativa superior al de otras filiales de la compañía en el país —como las de Entre Ríos o Capitán Sarmiento—, la continuidad de los 350 puestos de trabajo en Río Cuarto permanece atada a la concreción de un acuerdo operativo que permita normalizar la situación financiera general.
Granja Tres Arroyos, a concurso de acreedores
En las últimas horas, se conoció que Granja Tres Arroyos pidió la apertura de un concurso de acreedores, en medio de una creciente crisis ante el incumplimiento de obligaciones financieras, que derivan en deudas millonarias.
Para evitar la quiebra, la firma acudió a la Justicia, con el objetivo de abrir un espacio de negociación legal y ordenado con todos sus acreedores para proponerles una forma realista de pago (por ejemplo, quitas de deuda, plazos de gracia o esperas prolongadas).
A diferencia de la quiebra (donde la empresa cierra y se rematan sus bienes para pagar lo que se puede), esta herramienta busca que la compañía siga funcionando.