Cambios al BCRA: para el economista Gustavo Busso, la reforma busca consolidar el poder financiero
2 de septiembre de 2026
El debate en torno a las modificaciones impulsadas por el Poder Ejecutivo sobre la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA) abrió un fuerte debate sobre el rumbo económico y el impacto que estas medidas tendrán sobre la producción, el empleo y la autonomía del Estado. Con media sanción ya obtenida en la Cámara de Diputados de la Nación y su posterior paso hacia la Cámara de Senadores, la iniciativa genera fuertes cuestionamientos entre los sectores académicos y productivos respecto al rol que mantendrá la autoridad monetaria.
Atar de manos a futuros gobiernos
Para analizar el alcance de estas transformaciones, el economista, docente de la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC) e investigador del CONICET, Gustavo Busso, advirtió que el proyecto exacerba un esquema de valorización financiera en detrimento de la economía real. En diálogo con Al Toque Radio, el especialista señaló que la normativa propuesta no constituye una mera cuestión técnica, sino que responde a una estrategia estructural orientada a limitar las herramientas de intervención de cualquier futura administración gubernamental:
“Lo que hace esta reforma, digamos, a ver, si va el tema del objetivo es muy claro, atar de mano a los próximos gobiernos limitando la política económica, restringiendo si solamente el Banco Central a la idea de equilibrio monetario a favor de los bancos y garantizarle el cobro y la tasa de ganancia a los bancos, pero saca la nueva reforma la idea de que tiene que contribuir al crecimiento económico, a generar la inclusión social, a generar empleo, como tienen varios países, como por ejemplo tiene Estados Unidos.”

Achicar la capacicidad regultaroria del Estado
Asimismo, el investigador de la UNRC profundizó sobre las consecuencias que el nuevo esquema normativo provocaría ante escenarios de crisis o desequilibrios externos, al privar al Tesoro de asistencia financiera y reducir las capacidades regulatorias del Estado. En esa misma línea, Busso remarcó que la modificación normativa prioriza los intereses de la gran banca y de los sectores extractivos por sobre el mercado interno, la industria y el comercio minorista que operan en los centros urbanos:
“Si viniera un choque externo como una pandemia, una devaluación, una crisis internacional, el gobierno perdería instrumento de política porque el Banco Central no asistiría al gobierno, esto es al tesoro, porque ya no le podría dar más adelantos transitorios, le pone límites a la emisión y solamente estaría para salvar a los bancos.”