Virginia Aparicio: la Facultad de Ciencias Exactas de la UNRC expresó su preocupación y prepara un respaldo institucional
23 de septiembre de 2026
El decano Germán Barros adelantó que la Facultad de Ciencias Exactas trabaja en un proyecto de resolución para expresar su respaldo a la científica, que atraviesa un proceso administrativo que podría derivar en su exoneración del INTA. “Nos preocupa que de un organismo del Estado se esté apuntando a una persona”, sostuvo.

La Facultad de Ciencias Exactas, Físico-Químicas y Naturales de la Universidad Nacional de Río Cuarto prepara un pronunciamiento en apoyo a la investigadora Virginia Aparicio, quien atraviesa un proceso administrativo en el INTA que podría derivar en su exoneración.
El tema fue abordado en el programa Buena Mañana, donde el decano de la Facultad, Germán Barros, explicó los motivos por los cuales la institución decidió involucrarse en la situación y adelantó los pasos que se llevarán adelante en los próximos días.
Barros señaló que existe un vínculo académico directo entre Aparicio y la Universidad Nacional de Río Cuarto. La investigadora fue codirectora de una tesis doctoral en el Departamento de Geología, participó como jurado de tesis y colaboró con distintos grupos de investigación de la Facultad.
“No podíamos nosotros como institución no hacernos eco de esta situación”, sostuvo el decano al referirse al proceso que atraviesa la investigadora.
Un proceso que podría terminar en la exoneración
Durante la entrevista, Barros explicó que una eventual exoneración constituye la máxima sanción dentro del organismo y que tendría consecuencias importantes para la trayectoria de Aparicio.
“Es la máxima pena que puede sufrir una persona con la expulsión del INTA”, señaló, y agregó que una medida de este tipo también podría impedirle posteriormente reinsertarse en instituciones públicas.
Para el decano, la situación adquiere una dimensión mayor por tratarse de una investigadora con más de dos décadas de trayectoria en organismos científicos y por el impacto que podría tener sobre el sistema científico argentino.
La investigación sobre plaguicidas
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue el trabajo científico desarrollado por Aparicio en torno a la presencia de plaguicidas en el ambiente y en distintas matrices biológicas.
Según explicó Barros, la investigadora participó de estudios que comenzaron a detectar residuos de plaguicidas en muestras biológicas humanas. El decano sostuvo que, a partir de la aparición de esos resultados, se produjeron distintas situaciones que terminaron afectando la continuidad de su trabajo.
“Si hace 20 años que te dedicás a una determinada línea de investigación, todo eso que se ha acumulado, todo eso que se ha construido, de un momento al otro se demora”, expresó.
Barros vinculó esta situación con lo que Aparicio definió como una afectación de su “identidad científica”, al considerar que la interrupción de sus vínculos académicos y científicos impacta directamente sobre una trayectoria construida durante años.
“La ciencia tiene que estar al servicio de la comunidad”
Otro de los ejes planteados por el decano fue el papel que debe cumplir la investigación científica frente a resultados que pueden generar controversias o cuestionamientos sobre determinadas prácticas productivas.
“Creo que es importante también que la ciencia esté al servicio de la comunidad”, afirmó Barros.
En ese sentido, planteó la necesidad de discutir qué tipo de ciencia se busca desarrollar y para quién. También cuestionó una mirada exclusivamente utilitarista de la investigación científica y recordó que muchos avances no tienen una aplicación inmediata, pero constituyen la base para desarrollos posteriores.
“Cualquier desarrollo de conocimiento científico es valioso porque es la base para lo que viene después”, sostuvo.
Un modelo productivo bajo discusión
Barros también se refirió al uso de plaguicidas y al modelo productivo agrícola. Aclaró que el planteo no implica estar en contra de todas las aplicaciones, sino promover una transición hacia prácticas más sustentables.
“No es que estamos en contra completamente de aplicaciones de pesticidas, pero sí que ese modelo productivo tiene que ir tornándose un poco más sustentable, un poco más amigable con el entorno”, manifestó.
En esa línea, destacó que la ciencia y la tecnología pueden aportar herramientas para avanzar hacia nuevas formas de producción y consideró que los conocimientos científicos pueden contribuir a generar procesos de transición.
El pronunciamiento de la Facultad
Barros adelantó que la Facultad de Ciencias Exactas prepara un proyecto de resolución que será presentado ante su Consejo Directivo.
La iniciativa contempla reunir las firmas y el respaldo de integrantes de la comunidad universitaria que tuvieron relación académica o científica con Aparicio. Posteriormente, según explicó, el pronunciamiento podría ser elevado al Consejo Superior de la Universidad Nacional de Río Cuarto.
“Nos parece que es coherente de acuerdo también a la idea que tenemos de ciencia”, afirmó.
El objetivo, agregó, no será solamente expresar solidaridad con la investigadora, sino también llevar la discusión a los órganos de conducción de la Universidad.
Preocupación por el sistema científico
Hacia el final de la entrevista, el decano amplió el análisis y vinculó el caso con el escenario que atraviesan actualmente las universidades y el sistema científico nacional.
Barros manifestó su preocupación por el financiamiento de la actividad científica, la situación de las becas y los ingresos a la carrera de investigación.
“Estamos en una situación muy extrema, muy extrema, no solamente en lo que es la universidad por el tema del desfinanciamiento”, afirmó.
En ese contexto, sostuvo que la situación de Aparicio genera una preocupación adicional porque, a su entender, plantea interrogantes sobre el margen que tienen los investigadores para comunicar resultados científicos que pueden resultar incómodos.
“Nos preocupa que de un organismo del Estado se esté apuntando a una persona”, expresó Barros, quien remarcó además que, según su interpretación, Aparicio había participado del proyecto con aval institucional.
Para el decano, cuando una investigación plantea un problema, la respuesta debería orientarse a analizar los resultados y buscar soluciones. “Cuando los resultados no son lo que se esperan, justamente están allí las políticas que tienden en primer lugar a mitigar una acción y después analizar ese problema y ver de qué manera se llega a una solución”, señaló.
El proyecto de resolución que prepara la Facultad de Ciencias Exactas será uno de los próximos pasos institucionales en torno al caso.
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