Identificaron los restos de un joven secuestrado en 1976 y ya son 30 las víctimas halladas en La Perla
28 de agosto de 2026
El Equipo Argentino de Antropología Forense confirmó la identidad de Alejandro Ernesto Jesús Jerez Boderau, un trabajador de IKA-Renault y estudiante de Psicología que fue secuestrado en mayo de 1976. Sus restos fueron recuperados en una fosa común en Loma del Torito.

Alejandro Jerez Bodereau, secuestrado en 1976
El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) confirmó la identificación de los restos de Alejandro Ernesto Jesús Jerez Boderau, una de las víctimas de la última dictadura militar cuyos restos fueron recuperados en el marco de las investigaciones vinculadas al centro clandestino de detención La Perla, en Córdoba.
Jerez Boderau tenía 22 años, trabajaba en la fábrica IKA-Renault y estudiaba Psicología en la Universidad Nacional de Córdoba. Fue secuestrado el 5 de mayo de 1976, durante los primeros meses de la dictadura.
El joven fue secuestrado junto a su pareja, Susana Noemí Huarte, de 21 años y embarazada. Desde entonces, ambos permanecían desaparecidos.
Los restos de Jerez Boderau fueron recuperados en la fosa común de Loma del Torito, en la zona de La Calera, un sector que forma parte de las investigaciones sobre los enterramientos clandestinos vinculados al circuito represivo de La Perla.
La identificación fue posible a partir de estudios genéticos realizados por el EAAF y la comparación de las muestras obtenidas con perfiles de familiares y con información del Banco Nacional de Datos Genéticos.
Ya son 30 las víctimas identificadas
Con esta nueva identificación, asciende a 30 el número de personas desaparecidas cuyos restos fueron recuperados e identificados en el marco de las investigaciones relacionadas con La Perla.
A su vez, permanecen cinco restos recuperados que todavía no pudieron ser identificados, por lo que las tareas forenses y de investigación continúan.
La causa se encuentra bajo la órbita del Juzgado Federal N.º 3 de Córdoba, a cargo de Hugo Vaca Narvaja, que continúa trabajando sobre la localización e identificación de víctimas de la represión ilegal.
Una historia que todavía busca respuestas
La identificación de Alejandro Jerez Boderau también vuelve a poner el foco sobre el destino de Susana Huarte, quien fue secuestrada junto a él y se encontraba embarazada al momento de su desaparición.
Más de cinco décadas después, la búsqueda de sus restos y de información sobre el destino del bebé que esperaba continúa formando parte de las investigaciones sobre los crímenes cometidos durante la última dictadura.
La identificación de Jerez Boderau representa, para sus familiares, la posibilidad de recuperar una parte de una historia que permaneció abierta durante 50 años y, al mismo tiempo, un nuevo avance en el trabajo de reconstrucción de la verdad sobre los crímenes cometidos en el circuito represivo cordobés.