Cobros abusivos y refinanciaciones usurarias: la Defensoría del Pueblo suma 150 reclamos solo este año
12 de agosto de 2026
El organismo reveló que el volumen de pasivos refinanciados asciende a más de 700 millones de pesos, con proyecciones que rozan los mil millones de pesos.
La crisis económica se refleja con crudeza en dos fenómenos clave: endeudamiento para cubrir gastos corrientes y tasas de interés exorbitantes. En lo que va del año, la Defensoría del Pueblo de Río Cuarto recibió un total de 150 reclamos formales vinculados a problemas con el cobro de deudas, intimaciones compulsivas y hostigamiento por parte de entidades financieras y estudios de cobranza.
El dato pone de relieve la dimensión del problema en el ejido urbano. Según precisó el titular del organismo, Daniel Frangie, en diálogo con Noticias Al Toque (Al Toque Radio 101.9), la deuda global acumulada en los expedientes que llegan a la institución ya alcanza los 370 millones de pesos.
Sin embargo, la cifra se dispara exponencialmente al analizar el universo de las refinanciaciones gestionadas en el sector. De acuerdo con los relevamientos institucionales, el monto total de las deudas que debieron ser reestructuradas supera los 700 millones de pesos, con estimaciones técnicas que advierten que el volumen total de pasivos en procesos de arreglo trepa peligrosamente hacia la marca de los 1.000 millones de pesos.
Prácticas abusivas y presión sobre los ingresos
El Defensor del Pueblo local, Daniel Frangie, detalló que gran parte de las presentaciones vecinales no solo cuestionan el monto nominal de los saldos pendientes, sino las metodologías empleadas para exigir el pago.
Frangie señaló que los reclamos se multiplican ante el accionar de empresas que operan al margen de los marcos normativos razonables, utilizando llamadas incesantes, amenazas y presiones directas sobre los entornos familiares y laborales de los deudores. Esta situación agrava un escenario de extrema vulnerabilidad, donde los ingresos corrientes de trabajadores, jubilados y sectores medios ya no alcanzan para cubrir los gastos básicos de subsistencia.
Para el organismo de control, el fenómeno evidencia que el endeudamiento de las familias locales dejó de ser una anécdota aislada para transformarse en un problema estructural. Las cifras expuestas por la Defensoría confirman que la imposibilidad de afrontar las obligaciones cotidianas empuja a miles de vecinos a un circuito de refinanciaciones sucesivas, donde las tasas de interés y los costos financieros terminan ahogando cualquier posibilidad de recuperación económica a corto plazo.