FMI y Argentina: la revisión entra en su etapa decisiva y el Gobierno busca cerrar el frente fiscal y de reservas
29 de septiembre de 2026
La misión técnica del Fondo Monetario Internacional lleva más de una semana en Buenos Aires. El resultado de la revisión será clave para definir el próximo desembolso y evaluar el cumplimiento de las metas acordadas para 2026

La tercera revisión del programa que Argentina mantiene con el Fondo Monetario Internacional (FMI) atraviesa una instancia decisiva. El equipo técnico del organismo analiza las cuentas públicas, la evolución de las reservas y los compromisos asumidos por el Gobierno para sostener el programa económico.
Uno de los principales puntos de discusión es el resultado fiscal del primer semestre. Entre enero y junio, el Sector Público Nacional acumuló un superávit primario de $6,29 billones, por debajo de la meta de $6,86 billones establecida para ese período. La diferencia ronda los $574.000 millones.
El desvío abre la posibilidad de que el Gobierno solicite una dispensa —conocida como waiver— para que el incumplimiento de esa meta no impida avanzar con la revisión. La decisión final, de todos modos, corresponde a las autoridades del FMI y deberá atravesar las instancias formales del organismo.
El frente fiscal, en el centro de las conversaciones
La discusión con el Fondo no se limita al resultado registrado hasta junio. Los técnicos también analizan las medidas que el Gobierno proyecta para garantizar el cumplimiento de la meta anual.
El programa contempla para 2026 un superávit fiscal primario equivalente al 1,4% del PBI. Para acercarse a ese objetivo, Economía deberá mostrar cómo evolucionarán los ingresos y el gasto durante los últimos meses del año.
Entre los factores que afectaron la recaudación durante el primer semestre estuvo el traslado de la presentación de las declaraciones juradas de Ganancias de personas humanas. También incidieron la evolución de la actividad económica y determinados cambios tributarios.
Los datos más recientes muestran, sin embargo, una mejora en las cuentas públicas. Según informó el Gobierno, en los primeros ocho meses de 2026 el Sector Público Nacional acumuló un superávit primario cercano al 1,1% del PBI y un resultado financiero positivo de alrededor del 0,2%.
Las reservas, otro foco de la misión
La situación de las reservas internacionales constituye el segundo gran eje de la negociación.
Argentina logró cumplir la referencia establecida para junio, aunque el cálculo estuvo condicionado por modificaciones acordadas previamente en los parámetros del programa.
La discusión sobre las reservas resulta especialmente relevante porque el Gobierno debe compatibilizar la acumulación de activos externos con el pago de los compromisos de deuda y las necesidades del mercado cambiario.
Para los próximos meses, el FMI seguirá de cerca la capacidad del Banco Central para fortalecer sus reservas y cumplir con las metas previstas en el programa.
Qué puede pasar con el desembolso
Si la misión concluye con un acuerdo a nivel técnico, el proceso deberá continuar con las instancias formales dentro del FMI.
La aprobación final corresponde al Directorio Ejecutivo del organismo. Una vez completado ese procedimiento, Argentina podría acceder al desembolso asociado a esta etapa del programa.
En la revisión anterior, el FMI aprobó un desembolso de aproximadamente US$1.000 millones, después de considerar que Argentina había cumplido con los principales criterios establecidos para esa instancia.
Ahora, la atención está puesta en si el organismo considera suficientes las explicaciones del Gobierno sobre el resultado fiscal y la evolución de las reservas.
El Presupuesto 2027 también entra en escena
Las conversaciones con el FMI se producen mientras el Gobierno avanza con el proyecto de Presupuesto 2027.
La administración de Javier Milei sostiene el equilibrio fiscal como uno de los pilares de su programa económico. Por eso, las proyecciones de ingresos y gastos para el próximo año también forman parte del contexto en el que se desarrolla la negociación.
El Ejecutivo espera una mejora de los ingresos tributarios vinculada con el crecimiento de la actividad económica, la evolución de las exportaciones y el comportamiento de los salarios.
Para el FMI, la cuestión central será determinar si esas proyecciones resultan consistentes con los compromisos asumidos dentro del programa.
Una negociación clave para el programa económico
La misión encuentra al Gobierno con algunos indicadores favorables y otros puntos que requieren una explicación ante el organismo.
El resultado fiscal del primer semestre quedó por debajo de la meta acordada, mientras que la evolución posterior de las cuentas públicas permitió reducir esa diferencia. En materia de reservas, el cumplimiento de la referencia de junio se produjo bajo los parámetros modificados previamente.
El resultado de la revisión será determinante para definir el próximo paso del programa con el FMI.
Por ahora, el Gobierno busca cerrar la evaluación técnica y obtener una señal favorable del organismo que permita avanzar con el desembolso y mantener vigente el esquema financiero acordado para los próximos meses.