Encuentro clave en Estados Unidos: Caputo se reúne con Bessent en medio de la cumbre del G20
1 de septiembre de 2026
El ministro de Economía mantendrá este martes un encuentro privado con el secretario del Tesoro de Estados Unidos en el marco de la cumbre de Finanzas del G20. La reunión apunta a ratificar la sintonía política y geopolítica entre las administraciones de Javier Milei y Donald Trump.

La reunión entre Caputo y Bessent tendrá lugar a puertas cerradas y permitirá repasar la marcha del programa económico argentino, además de la situación internacional. El funcionario estadounidense ocupa un lugar central en la relación que Milei construyó con Trump y fue una pieza clave en el acercamiento financiero entre ambos países.
Un Gobierno que vuelve a buscar respaldo afuera
La presencia de Caputo en el G20 tiene un objetivo que excede la participación protocolar en una cumbre internacional: el ministro busca defender el rumbo económico de Milei frente a representantes de las principales economías del mundo y, al mismo tiempo, consolidar apoyos para un programa que sigue necesitando respaldo externo.
La reunión con Bessent aparece, en ese sentido, como una de las principales escalas de la agenda argentina. El ministro llega a Estados Unidos acompañado por el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, y el secretario de Política Económica, José Luis Daza.
El Gobierno pretende mostrar ante sus pares internacionales los resultados que atribuye a su programa de estabilización. Sin embargo, el encuentro también vuelve a dejar expuesta una de las características centrales de la estrategia económica de Milei: la búsqueda de apoyo internacional para atravesar las dificultades financieras y cambiarias.
La relación con Trump, en el centro de la estrategia
Desde el comienzo de la gestión libertaria, Milei convirtió su cercanía política con Trump en uno de los ejes de su política exterior.
Ese vínculo tuvo además una traducción concreta en materia económica. En octubre de 2025, Argentina y Estados Unidos avanzaron en un acuerdo de swap por US$ 20.000 millones, mientras que el Tesoro estadounidense intervino posteriormente en el mercado cambiario argentino.
Ahora, casi un año después de aquel acuerdo, Caputo vuelve a encontrarse con Bessent en un escenario internacional diferente y con nuevos desafíos para la economía argentina.
La reunión adquiere así una dimensión que va más allá de las discusiones técnicas del G20: es también una señal de continuidad del alineamiento entre Milei y Trump y de la voluntad del Gobierno argentino de mantener abierta una vía privilegiada con Washington.
El ajuste como carta de presentación
Durante el G20, Caputo expondrá sobre las políticas económicas implementadas por la administración Milei y defenderá la estabilidad macroeconómica como condición para alcanzar un crecimiento sostenido.
El programa económico del Gobierno se sostiene sobre un fuerte ajuste fiscal, desregulación y una política orientada a reducir el peso del Estado en la economía. Es justamente ese modelo el que Caputo buscará presentar como exitoso ante los representantes de las principales economías.
Pero mientras el Gobierno exhibe el equilibrio fiscal y la desaceleración de la inflación como sus principales logros, la discusión interna continúa marcada por el impacto social del ajuste, el nivel de actividad y la capacidad de la economía para sostener una recuperación que alcance a los distintos sectores.
En ese contexto, la búsqueda de respaldo internacional adquiere especial importancia para la administración libertaria.
Bessent, una figura clave para Milei
El secretario del Tesoro estadounidense se convirtió en uno de los principales interlocutores del Gobierno argentino en Washington.
Bessent no solo mantiene una relación directa con Caputo, sino que además representa uno de los canales más importantes entre la administración Trump y el Gobierno de Milei.
El funcionario estadounidense también impulsa en el G20 una agenda económica basada en el crecimiento, la desregulación y una mayor participación del sector privado, principios que coinciden en buena medida con el discurso económico de la administración libertaria.
Por eso, el encuentro de este martes será observado con atención en Buenos Aires. Más allá de las definiciones que puedan surgir sobre la economía argentina, la reunión funcionará como otra fotografía de la alianza política que Milei eligió construir con Trump.
Entre la soberanía económica y la dependencia del respaldo externo
La apuesta del Gobierno por profundizar el vínculo con Estados Unidos también alimenta una discusión política más amplia: hasta dónde el alineamiento con Washington constituye una estrategia de inserción internacional y en qué punto puede transformarse en una dependencia de los respaldos financieros y políticos de la Casa Blanca.
Para Milei, la alianza con Trump es parte central de su proyecto de política exterior. Para sus críticos, en cambio, la estrategia implica subordinar buena parte de la política económica argentina a la necesidad de conservar el apoyo estadounidense.
La reunión entre Caputo y Bessent volverá a poner esa discusión sobre la mesa.
Mientras el ministro intenta mostrar en el G20 una Argentina estabilizada y encaminada hacia el crecimiento, el Gobierno vuelve a recurrir a uno de sus principales aliados internacionales para fortalecer un programa económico que todavía enfrenta importantes desafíos.