El 90% de las mujeres achicó gastos, 63% se endeudó y la mitad ajustó en alimentos
28 de agosto de 2026
Lo reveló un informe de Mumala Argentina, con 1500 casos en todo el país. El 42 por ciento de las encuestadas tiene al menos un familiar que se vio forzado a saltearse una de las comidas diarias.
Un informe de Mumala Argentina confirma que la precariedad económica y la inseguridad alimentaria golpean cada vez con más fuerza a las mujeres. Nueve de cada diez encuestadas manifestó haberse visto obligada a recortar sus gastos, el 63 por ciento dijo estar endeudada y el 52 por ciento indicó que tuvo que ajustar gastos en alimentos.
Los datos se desprenden del informe “Futuro en pausa, sobreviviendo al ajuste de Milei”, realizado por Observatorio MuMaLa y el Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana, con más de 1.500 encuestas en todo el país.

El 52 % achicó la compra de comida
El rubro de vestimenta e indumentaria fue el más mencionado respecto a los recortes realizados en el hogar. No obstante, entre todos los consumos perjudicados, se destaca que más de la mitad de las personas consultadas (52 %) ajustó la compra de alimentos; el 27 %, la de medicamentos, y el 19 %, el pago de servicios básicos como luz, agua y gas.
El 42 % de las personas consultadas refieren que en su hogar algún miembro de la familia debió suprimir una comida por falta de recursos. Esta omisión involuntaria de alimentos, al igual que la reducción de la cantidad de los mismos es indicativa de inseguridad alimentaria, reza el informe del estudio.
En el mismo sentido, recuerda que, para una alimentación saludable, adecuada y suficiente, las Guías Alimentarias para la Población Argentina del Ministerio de Salud de la Nación (MSN, 2016) recomiendan realizar las 4 comidas diarias.

Altos niveles de endeudamiento
Por otro lado, detectaron que el 63% de las personas encuestadas manifestó estar endeudada con una o más fuentes, un 34% afirmó que no lo está y un 3% prefirió no responder.
La deuda con tarjeta de crédito bancaria es la más mencionada, con el 49 %. Le siguen los créditos no bancarios y las billeteras virtuales, con el 32 %; los servicios públicos e impuestos, con el 25 %; los compromisos con familiares, con el 24 %; los créditos bancarios, con el 20 %; los préstamos informales barriales, con el 14 %; las deudas financieras con casas de electrodomésticos, con el 11 %, y el alquiler, con el 4 %.
La mitad está precarizada y una de cada 3 mujeres está pluriempleada
El 67 % de las mujeres y LGBTTINB+ encuestadas informó que recibe ingresos económicos por algún tipo de trabajo remunerado; se destaca que el 51 % de estas ocupaciones son de carácter precarizado (trabajo formal independiente + trabajo informal).
Además, el 71% de las encuestadas tiene 1 solo trabajo remunerado. El 29 % declara tener más de un trabajo pago (pluriempleo): el 22 % tiene dos ocupaciones; el 5 %, tres, y el 2 % restante, más de tres.
Fuerte pérdida del poder adquisitivo
Teniendo en cuenta sus ingresos personales, el 88% de las personas que respondieron la encuesta consideró que compró “menos/mucho menos” en los últimos 6 meses.
Los datos surgen del informe del Observatorio MuMaLa junto al ISEPCi sobre el impacto de la crisis económica en mujeres y colectivos LGBTTINB+ a dos años y medio de gestión de Javier Milei. Se basa en un trabajo de campo, sobre un relevamiento federal con 1.538 encuestas.
La investigación buscó relevar la situación económica en mujeres y personas LGBTTINB+ (lesbianas, gays, bisexuales, travestis, trans, intersex y no binarias) del territorio argentino, transcurridos dos años y medio de la gestión de Javier Milei y considerando, además, las desigualdades históricas por razones de género que afectan al colectivo protagonista del estudio.

Foto: La Tinta https://latinta.com.ar/2016/10/24/feminizacion-de-la-pobreza-la-crisis-la-cargamos-nosotras/